Un bajo con humedades y un calendario de ensayos
El suelo tenía tres dedos de agua.
David Pérez trabajaba en 2014 como técnico de sonido para compañías de teatro amateur que ensayaban en locales prestados del Cabanyal y de Benimaclet, y cuando el propietario del bajo de la Travesía de Aragón le enseñó el espacio, las paredes estaban forradas con cartones de huevos de una etapa anterior como almacén de frutas, así que firmó el contrato de arrendamiento en febrero de 2015 y tardó siete semanas en secar el suelo con dos deshumidificadores industriales que todavía hoy siguen guardados en el almacén por si vuelve la humedad de otoño.
La primera actuación no fue un concierto ni una grabación: fue una reunión con vecinos del bloque contiguo, citada por la asociación vecinal de Torrefiel para explicar horarios y aislamiento, a la que asistieron catorce personas, entre ellas una señora del cuarto que preguntó por el ruido del bajo eléctrico a las once de la noche. Laura Hernández, que llevaba dos años en recepción en una clínica dental de la Avenida de Burjassot, entró a trabajar en septiembre de 2015 para atender el teléfono y el correo, y desde entonces es quien recibe a quien llama al 96 3984442.
El local mide ciento veinte metros cuadrados y la sala grande ocupa setenta y ocho, divididos con un tabique de doble placa que dejó una cabina de control de nueve metros cuadrados donde hoy se graban maquetas. No hay escenario, ni barra, ni camerinos. Lo que sí hay es un backline de amplificadores de guitarra y bajo, una batería acústica completa, dos teclados y un juego de microfonía que se presta sin coste adicional para ensayos, y ese material se revisa cada trimestre porque un amplificador de válvulas castigado en verano da problemas en septiembre.
El año en que dijo no a cuatro encargos
María Domínguez entró en 2017 para llevar los presupuestos, y su primer trabajo fue redactar la lista de servicios que la empresa no realiza: Escuderozyra no toca vehículos, no interviene en instalaciones eléctricas de la red, no trabaja en circuitos de refrigeración ni en la estructura de ningún edificio, y tampoco aplica pesticidas ni biocidas. No tiene carné de instalador, ni licencia de actividad distinta de la que consta en el Ayuntamiento de Valencia, ni pertenece a ningún colegio profesional. Cuando alguien llama pidiendo una de esas cosas, Domínguez lo dice en la primera frase y, si quiere, le pasa el contacto de un taller de la zona.
En marzo de 2019, un cliente habitual pidió que la sala se hiciera cargo del sonido de una carpa en la Feria de Julio, en el cauce del Turia. Pérez fue a ver el espacio, midió la distancia a la que estarían los altavoces del público y rechazó el encargo: la instalación requería acometida eléctrica desde un cuadro que no era suyo y él no firma ese tipo de trabajos.
Ese mismo año se rechazaron dos solicitudes más. Una era grabar un anuncio para una firma de préstamos con sede en la Avenida de las Cortes Valencianas, porque el guion prometía resultados económicos que la sala no puede respaldar ni quiere asociar a su nombre. La otra, alquilar la sala para una fiesta de empresa con barra libre un sábado por la noche, porque el seguro del local no cubre ese uso.
La lista de lo que sí hace cabe en una tarjeta. Alquiler de sala por horas, con o sin backline. Grabación de maquetas y directos en la cabina. Préstamo de instrumentos durante la sesión. Los precios están publicados, sin tarifa especial por volumen, y una sesión de tres canciones ocupa una jornada entera de grabación más otras dos de mezcla, con los archivos entregados en un disco duro que trae el propio cliente.
Horarios, vecinos y el tranvía de la línea 4
La sala abre de lunes a viernes, de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00, y el sábado solo con cita previa, casi siempre para grabaciones que necesitan silencio en la calle. El tranvía de la línea 4 pasa cada diez minutos por la parada de San Miguel dels Reis, y el ruido de las vías obligó a reforzar la ventana de la sala grande con una segunda cristalera en 2016; se hizo en verano, con la sala cerrada once días.
Los vecinos del bloque contiguo tienen el móvil de Laura Hernández. Es una costumbre que empezó en 2015 y sigue igual. Si un ensayo se alarga, ella avisa a la comunidad con un mensaje. No ha habido una sola queja formal desde 2018. El barrio ha cambiado poco en diez años: sigue habiendo un taller de chapa en la esquina con la Calle de Sant Joan de Déu, una panadería que abre a las seis y media y un centro de mayores a dos manzanas, y la sala no tiene rótulo luminoso, solo una placa de latón junto al portero automático con el nombre Escuderozyra y el número 81.
Lo que se aprende grabando maquetas
Por la cabina han pasado grupos de rock de Torrefiel, cantautores de Ruzafa y alguna banda de música de falla que necesitaba registrar un pasodoble antes de las Fallas, y la mayoría graba dos o tres canciones y se lleva los archivos en un disco duro: se entrega el audio y una mezcla sin masterizar, sin prometer difusión, contactos con sellos ni conciertos.
Pérez suele decir que la sala no es un estudio grande ni pretende serlo. El aislamiento permite grabar batería sin cascos en la sala grande, algo imposible en un piso. Ese es el argumento, y no hay otro.
En 2022 se cambió la mesa de mezclas por una de dieciséis canales comprada de segunda mano a un estudio de Paterna que cerraba. Sigue funcionando, aunque el fader del canal siete tiene un crujido que Domínguez anotó en el parte de incidencias y que nadie ha reparado porque el canal se usa poco. En 2024 se pintó la sala de gris y se repuso el suelo laminado en la zona de los amplificadores.
Datos de contacto y visitas
La dirección exacta es Travesía de Aragón 81, 46018 Valencia. No hay otra sede, ni sucursal, ni taller. El correo electrónico es [email protected] y el sitio web escuderozyra.digital. El operador de la sala es Escuderozyra S.L., con el mismo domicilio. Quien quiera ver el espacio puede pasarse en horario de oficina: Laura Hernández enseña la sala en diez minutos y explica el funcionamiento del backline, y no se atiende a puerta cerrada ni fuera de horario, salvo que haya una grabación en marcha y el cliente haya avisado antes.
En la sala trabajamos tres personas: David Pérez en el almacén y la técnica, Laura Hernández en recepción y María Domínguez en presupuestos. No hay más personal, ni comerciales, ni representantes, ni agentes externos, y cualquier consulta se responde desde el 96 3984442 o desde el correo de contacto.