Lo que cubre Escuderozyra y lo que no cubre

La sala abrió en 2015 en la Travesía de Aragón 81, en Patraix, y desde entonces la pregunta que más se repite por teléfono es qué pasa si algo sale mal.

Desde 2015 en la misma dirección

La sala de ensayo de Escuderozyra abrió en 2015, cuando David Pérez acondicionó un local estrecho de la Travesía de Aragón 81 que antes había sido almacén de una ferretería, y desde entonces no hemos cambiado de dirección, ni de actividad, ni de teléfono, ni de forma de trabajar. Han pasado grupos de Castellón, de Torrent, de Alboraya y de Quart de Poblet por los tres cuartos insonorizados. Algunos siguen viniendo cada martes. Otros se disolvieron y sus bajos acabaron en nuestro almacén de instrumentos en alquiler.

Ocho años y medio dan para ver de todo. Un sábado de 2019, un grupo de Gandia se presentó a las once de la mañana con la furgoneta cargada y la sala reservada para las diez. Laura Hernández les reubicó en el cuarto grande, que estaba libre hasta las dos, y les cobró la tarifa de siempre. Ese tipo de arreglo no se anuncia, se hace, y no supone ningún compromiso para futuras reservas.

Lo que hacemos es concreto: si reservas un cuarto y llegas a la hora acordada, el cuarto está montado y funcionando. Si alquilas una guitarra, un bajo o un teclado, el instrumento está afinado, con cuerdas en condiciones y con su funda. Si contratas una grabación de maqueta, entregamos los archivos en la fecha que figure en el presupuesto que firma María Domínguez.

Eso es todo.

Desde 2015 en la misma dirección

Lo que no entra en el precio

No reparamos vehículos, no tocamos instalaciones eléctricas de la sala ni de ningún otro sitio, no intervenimos en circuitos de frío ni en equipos de refrigeración, no trabajamos sobre la estructura del edificio y no aplicamos pesticidas ni biocidas. Si alguien llama pidiendo algo de eso, le damos el teléfono de un profesional del barrio y ahí acaba nuestra intervención, porque no somos electricistas ni fontaneros ni técnicos de frío y no vamos a jugar con cosas que no dominamos.

Tampoco prometemos resultados artísticos. Que una maqueta suene en una radio depende de la radio, no de nosotros. Que un grupo consiga bolos depende de sus canciones y de su gestión, no de la sala. El alquiler de un instrumento no mejora la técnica de nadie. La sala está para ensayar, el backline está para sonar y la grabación está para dejar constancia de lo que hacéis. Lo demás es cosa vuestra.

No tramitamos licencias, no llevamos gestoría y no asesoramos sobre contratos discográficos. Si un grupo necesita ese tipo de ayuda, en Valencia hay despachos que lo hacen bien, y nosotros preferimos no meternos donde no sabemos.

Cuando algo falla, esto es lo que pasa

Un amplificador de bajo dejó de sonar un jueves de marzo de 2023, a las siete y veinte de la tarde, con un grupo de Paterna a punto de empezar. David Pérez subió del almacén con un recambio en once minutos. El grupo empezó veinte minutos tarde y no se le cobró la diferencia. Aquello fue un arreglo puntual de la tarde, no una promesa de compensación para el futuro, y así se lo dijimos al bajista cuando recogía los cables.

Si un instrumento alquilado se rompe por uso normal, lo asumimos nosotros. Si se rompe por un golpe en la puerta o por dejarlo caer en la acera, lo hablamos y se paga la reparación. El parte de alquiler lleva escrito qué cubre cada cosa y lo firma quien se lleva el instrumento. Laura Hernández lo repasa con cada cliente antes de que salga por la puerta, aunque lleve prisa, porque después de ocho años sabe que las prisas son la antesala de las discusiones.

Si una reserva se cancela con menos de veinticuatro horas, se cobra la mitad de la hora. Si se cancela con más de cuarenta y ocho, no se cobra nada. Son reglas sencillas y llevan funcionando desde 2017, cuando varios grupos de la zona de Ruzafa empezaron a reservar los fines de semana con meses de antelación. No hacemos excepciones porque las excepciones son el camino más rápido a que nadie sepa a qué atenerse.

Para grabaciones, si el archivo sale defectuoso por nuestra parte, se repite la sesión sin coste. Si el defecto viene de una toma mal hecha por el grupo, se repite con la tarifa normal. Distinguir una cosa de la otra es más fácil de lo que parece y hasta ahora no hemos tenido un solo desacuerdo que llegara a más. María Domínguez lleva el registro de cada sesión con su fecha y sus tomas.

Quién contesta y en qué horario

La persona que contesta el teléfono 96 3984442 de lunes a viernes entre las 9:30 y las 14:00, y entre las 16:00 y las 19:00, es Laura Hernández, que lleva en recepción desde 2018. Es ella quien apunta las reservas, quien avisa si hay un cambio de última hora y quien te dice si el cuarto grande está libre el sábado por la tarde. El sábado se atiende solo con cita previa, y esa cita se pide por teléfono o por correo a [email protected]. La web, escuderozyra.digital, tiene el formulario de contacto y las tarifas actualizadas.

David Pérez está en el almacén y es quien revisa los instrumentos antes y después de cada alquiler. María Domínguez prepara los presupuestos y lleva las cuentas de las grabaciones. Somos tres personas y no hay centralita ni contestador automático que derive llamadas a otro país. Si llamas en horario, hablas con una de las tres.

Las notas que publicamos de vez en cuando en la web hablan de talleres del barrio, de artesanos de la zona, de relevos familiares en negocios pequeños y de papeleo. Son temas que conocemos porque convivimos con ellos en Patraix y en los barrios de alrededor. No son un servicio de asesoría ni nada parecido. Son apuntes de lo que vemos y de lo que nos cuentan. No tienen pretensión ninguna ni buscan sustituir a nadie. Se leen y se olvidan, o se guardan si sirven.

No tenemos registro mercantil que exhibir, ni licencia profesional de ningún tipo, ni colegiación. Somos una sociedad limitada que alquila salas y graba maquetas, y eso es lo que figura en el contrato que firma cada cliente. Si alguien busca un sello o una acreditación colgada en la pared, no la va a encontrar. Lo que hay es un local en la Travesía de Aragón 81, tres personas y una lista de grupos que vuelven.